26.3.17

Todos deberíamos ser feministas


Todos deberíamos ser feministas
Publicado por Literatura Ranom House en 2015
64 páginas
ISBN 9788439730484
Chimamanda Ngozi Adichie 


Sinopsis

Ser feminista no es solo cosa de mujeres. Chimamanda Ngozi Adichie lo demuestra en este elocuente y perspicaz texto, en el que nos brinda una definición singular de lo que significa ser feminista en el siglo XXI. Con un estilo claro y directo, y sin dejar de lado el humor, esta carismática autora explora el papel de la mujer actual y apunta ideas para hacer de este mundo un lugar más justo.

Mi comentario personal

Hay gente que pregunta: “¿Por qué usar la palabra “feminista”? ¿Por qué no decir simplemente que crees en los derechos humanos o algo parecido?” Pues porque no sería honesto. Está claro que el feminismo forma parte de los derechos humanos en general, pero elegir usar la expresión genérica “derechos humanos” supone negar el problema específico y particular del género. Es una forma de fingir que no han sido las mujeres quienes se han visto excluidas durante siglos. Es una forma de negar que el problema del género pone a las mujeres en el punto de mira. Que tradicionalmente el problema no era ser humano, sino concretamente ser una humana de sexo femenino. Durante siglos, el mundo dividía a los seres humanos en dos grupos y a continuación procedía a excluir y oprimir a uno de esos grupos. Es justo que la solución al problema reconozca eso.

Leer este pequeño libro fue darme cuenta una vez más de lo sutiles que son las concepciones erróneas que la sociedad tiene sobre el feminismo, de cómo las aceptamos sin cuestionarlas y de que es precisamente la poca crítica que hacemos como sociedad lo que va perpetuando estas actitudes.

Yo era una de las tantas personas que creía que ser "feminista" era algo negativo. Tenía metida en la cabeza que ser feminista era sinónimo de terrorista, que era alguien que odiaba a los hombres y usaba "ropa militar para quemar sostenes en la plaza de la ciudad". Fui una de las que decía "ni machismo ni feminismo" y era por pura y llana ignorancia. Afortunadamente, reconocerme ignorante sobre el tema fue lo que me llevó a leer más, a investigar, a cuestionarme las ideas y actitudes que me habían inculcado desde niña. 

También he escuchado el discurso de que "las mujeres de antes lo tenían difícil, ahora todo es más fácil para las niñas" y siempre viene de personas, porque no quiero decir que es una opinión únicamente masculina, que no son conscientes de que la sociedad todavía restringe y menoscaba el rol de la mujer por el simple hecho de ser mujer. Para muchos, la mujer sigue siendo un ser débil que debe encontrar la realización de sí misma sólo en el matrimonio y en las labores del hogar; y si decide entrar al mundo profesional y laboral, su éxito no pude desafiar al del hombre y su desempeño nunca estará al nivel de sus colegas varones, por lo que no puede ganar el mismo sueldo.

[...] en un sentido literal, los hombres gobiernan el mundo. Esto tenía sentido hace mil años. Por entonces, los seres humanos vivían en un mundo en el que el atributo más importante para la supervivencia era la fuerza física; cuanto más fuerza física tenía una persona, más números tenía para ser líder. Y los hombres, por lo general, son más fuertes físicamente. (Por supuesto, hay muchas excepciones). Hoy en día vivimos en un mundo radicalmente distinto. La persona más cualificada para ser líder ya no es la persona con más fuerza física. Es la más inteligente, la que tiene más conocimientos, la más creativa o la más innovadora. Y para estos atributos no hay hormonas. Una mujer puede ser igual de inteligente, innovadora y creativa que un hombre. Hemos evolucionado. En cambio, nuestras ideas sobre el género no han evolucionado mucho.

Recuerdo con vergüenza haber pensado "¿pero cómo pudo ella andar sola por la calle a esa hora?" cuando en las noticias se hablaba de una mujer víctima de violencia física o sexual. Recuerdo también haberme sentido culpable cuando algún hombre en la calle me decía algo haciendo alusión a la ropa que llevaba puesta. "¿Por qué salí con falda?, estos pantalones son muy apretados, no tendría que haberme maquillado". Tenía catorce años y caminaba directo del liceo a tomar el bus para regresar a mi casa cuando un tipo parado borracho en una escalera se me acercó para hacer ese asqueroso "sorbeteo" muy cerca de mi cara. ¿Lo provoqué de alguna manera? Simplemente iba caminando sujetando la mochila para que no me pesara tanto en la espalda y ese tipo pensó que sería entretenido intimidar a una escolar de catorce años que no haría nada más que correr la media cuadra que faltaba para meterse en un negocio cualquiera porque pensó que la estaban siguiendo. No lo provoqué ni lo busqué, pero de todas maneras no lo conté porque sabía que me iban a retar por caminar sola por una calle oscura a las 8 de la noche.
Aun se culpa a las mujeres de la violencia de que son víctimas, algunas mujeres no son conscientes de que la culpa es siempre del atacante

Enseñamos a las chicas a tener vergüenza. “Cierra las piernas”. “Tápate”. Les hacemos sentir que, por el hecho de nacer mujeres, ya son culpables de algo. Y lo que sucede es que las chicas se convierten en mujeres que no pueden decir que experimentan deseo. Que se silencian a sí mismas. Que no pueden decir lo que piensan realmente. Que han convertido el fingimiento en un arte.

Pero ser feminista no es solo un tema de mujeres, porque todos deberíamos ser feministas. Los roles y estereotipos no afectan solo a la mujer, sino también a los hombres y lo que el feminismo busca es precisamente la igualdad de género. Tenemos que entender que lo femenino y lo masculino no es más que una convención social y Chimamanda lo retrata a la perfección al puntualizar que debemos cambiar la forma en que criamos a nuestros hijos e hijas. Mientras que a los niños se les enseña a ser "masculinos", a no demostrar vulnerabilidad y a ocultar lo que realmente son, a las niñas se les enseña desde pequeñas a ser "señoritas" y se las educa para "caer bien". "Les enseñamos a encogerse, a hacerse más pequeñas" para que estén al servicio de hombres con frágiles egos masculinos porque desde niños se les ha enseñado a ser "duros", que deben demostrar su masculinidad por medios materiales. 

Una cosa alimenta a la otra y estos círculos viciosos se perpetúan de generación en generación porque no los cuestionamos y cuando alguien intenta hacerlo, creemos que es algo innecesario porque todo lo vemos normal y, en el peor de los casos, lo censuramos y hasta lo ridiculizamos (solo basta leer la cantidad de memes y chistes que ridiculizan el movimiento feminista o "feminazi" como les gusta tanto llamarlo). 

Si algo debemos agradecerle al internet es la facilidad y rapidez con que podemos acceder a la información y difundirla. Podemos compartir nuestras experiencias y conocimientos, crear consciencia e intentar romper estos modelos que siguen coartando las oportunidades a las que las mujeres podemos acceder e impiden que podamos desenvolvernos en la sociedad.

El género importa en el mundo entero. Y hoy me gustaría pedir que empecemos a soñar con un plan para un mundo distinto. Un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismos. Y esta es la forma de empezar: tenemos que criar a nuestras hijas de otra forma. Y también a nuestros hijos.

4.2.17

#BookTag: El Control Remoto

Cuando decidí comenzar este blog, la primera entrada que planeaba hacer era un booktag, porque siempre fue una de las secciones que más me gustaban en los blog que leía; pero no encontré uno para comenzar. Ayer, sin embargo, mientras recorría stalkeaba el blog de una amiga encontré un booktag que me gustó muchísimo y me autonominé para hacerlo. ¡Aquí voy!

El Control Remoto:

1. Cambiar el canal: libro que tuviste que dejar de lado porque no te gustó.

La trilogía de 50 sombras de E. L. James. Por lo general no dejo libros a medio terminar. Aunque no me guste, me obligo a terminarlo, pero con esta trilogía simplemente fue imposible. Empecé el primer libro con altas expectativas, pero ya al cabo de un par de capítulos leía con los ojos en blanco y lo terminé pensando que con el segundo quizás la historia mejoraría. Dejé el segundo después de la página 30 y algo y sería todo (y recién me doy cuenta de que lo que hay en la portada del primer libro es una corbata, duh).

2. Subir de volumen; libro del que hablas con todos y recomiendas ciegamente.

El grande, el único: Cien Años de Soledad del maestro García Márquez, mi libro favorito de todos los tiempos. Lo leí por primera vez cuando tenía 13 ó 14 años y desde entonces es mi recomendación indiscutida. Con el conocí el realismo mágico y me enamoré de la pluma del Gabo. 


3. Bajar el volumen: libro que te avergüences de haber leído y no quieres que nadie sepa.

Sinceramente, no me avergüenzo de nada de lo que he leído y creo que nadie debería hacerlo. Si en el momento decidí leerlo y me gustó fue por una razón y creo que nadie debería avergonzarse de una lectura.

4. Closed caption: libro que hayas leído en otro idioma con ayuda de un diccionario en la mano.

Der Klassenfeind und ich de Barbara Bollwahn es una novela alemana que tuve que leer para un ramo de alemán en la universidad. Tenía problemas con el alemán y usar el diccionario hacía que me costara mucho avanzar, y nunca lo terminé. Un par de años después, fui con varios compañeros a Alemania en una gira de estudios y cuando lo vi en la vitrina de un museo en Leipzig lo compré sin pensarlo dos veces. La cosa es que han pasado más de 5 años y todavía no lo leo... algún día lo haré.

5. Quick view: libro corto que relees una y otra vez.

Cuando era más joven (ti ni ní ♪) y había más tiempo, tenía la costumbre de releer los libros que más me gustaban (Cien Años de Soledad, Harry Potter, Crepúsculo en su momento), pero a medida que me fui haciendo mayor (ti ni ní ♪) dejé de lado esa costumbre porque, ya saben, so many books, so little time

6. Settings: ¿Cuántas veces organizas tu estantería al mes?

Cada cierto tiempo sufro ataques de orden que me obligan a dar vuelta todo en el dormitorio: cama, televisión, velador, escritorio y librero. El problema es que tengo que sacar todo del librero antes de poder desclavarlo y moverlo por el dormitorio para dejarlo fijo en una pared u otra. Lo hago una vez al mes y a veces hasta dos o tres veces al mes... lo sé, tengo problemas. (?).


7. Mute: Libro que te recomendaron y que te dejó sin palabras.

Diez Negritos de Agatha Christie. Primero tengo que decir que no fue una recomendación directa. El año pasado Bárbara de Libros y Misterios hizo un especial por el aniversario número 125 de la escritora y organizó una lectura conjunta de este libro. Me sumé tarde, pero recuerdo que me costó días superar este libro.
Sentía la ansiedad de los personajes al leer, me sentía nerviosa e intrigada y tuve pesadillas varias noches seguidas después de terminar el libro. El sentimiento no mejoró después de ver la adaptación televisiva de la BBC.
Simplemente quedé mal, pero excelente. (?)

8. Home: primer libro de una saga que te guste más que los otros que la completan.

Ciudad de Hueso de Cassandra Clare.
Yo no conocía esta saga cuando se estrenó la película en los cines, pero una amiga me invitó y quedé enganchada de la temática de Cazadores de Sombras. Cuando decidí leer la saga, mis expectativas no eran muy altas, me habían dicho que era "excesivamente juvenil", pero la verdad es que me sorprendió mucho para ser una primera entrega y me gustó. En mi opinión, los libros siguientes no fueron tan buenos como el primero debido a lo que considero un "exceso de fanservice". (?)

9. Botones del 0 al 9: etiqueta a 10 personas para que hagan el tag.

Si a alguien le gusta y quiere hacerlo, bienvenido sea.





22.1.17

Propósitos lectores para el 2017

¡Hola, hola!

Quizás sea un poco tarde ya para crear un post sobre propósitos, pero por ser este un intento de blog literario es justo y necesario que haga una pequeña lista con todos lo que me gustaría lograr este año en relación a mis lecturas y a este librero. ¡Comienzo!

1. Bajar la lista de títulos pendientes antiguos: 

Sé que no soy la única con esta idea y también sé que no soy la única que probablemente no lo cumplirá. Cada vez que puedo compro títulos nuevos o consigo otros tantos en la biblioteca, lo que obviamente no ayuda a quitar libros de mi lista TBR, por lo que mi propósito para este año será atacar primero esos libros que llevan más tiempo en el librero.




2. Reseñar mínimo un libro al mes:

Puede sonar muy básico, porque ¡duh! es un blog literario, pero soy tan dejada y mi nivel de procastinación es tal que necesito fijarme esta meta. Obviamente espero poder aumentar la cantidad de reseñas al mes a medida que me vaya familiarizando más con "ser blogger".

3. Leer más "no ficción":

Durante el 2016 leí principalmente clásicos y literatura juvenil, así que este año quisiera expandir un poco más mis horizontes en este aspecto. Me gustaría intentar con libros de investigación periodística, también de historia, algo sobre el mindfulness y quizás un poco de teología, por qué no. 

4. Participar en más lecturas conjuntas:

A comienzos del año pasado me integré al club de lectura de Jane Austen organizado por Angie de Navegando entre Libros, Bárbara de Libros y Misterios y Katy de Libros en la Mazmorra (pueden ver los posts recopilatorios de cada libro en el blog LCDearClassics). Participar en una lectura conjunta ha sido una experiencia única y enriquecedora, me dio la oportunidad de disfrutar de las lecturas a un nivel más profundo y siempre es grato compartir e intercambiar opiniones. Además, es una oportunidad única de fangirlear(¿?).




5. Leer más autores chilenos y latinoamericanos:

El 2016 fue un año pobre en cuanto a lecturas  de la región y es algo que definitivamente tengo que cambiar. Partí con Zahorí este año y creo que perfectamente podría seguir con algo de García Márquez.

¿Qué hay de ustedes? ¿Alguna meta que quieran cumplir este año?



12.1.17

Zahorí I. El Legado





Zahorí I – El Legado
Camila Valenzuela León.
Publicado por Ediciones SM en 2013.
387 páginas
ISBN 9789563494112
El Legado - Revelaciones - La Rueda del Ser



Sinopsis
Siglos atrás, en la antigua Irlanda, quedó pendiente una promesa y un oscuro presagio. Algunos creyeron que el juramento quedaría en la palabra, pero la sangre no olvida. Solo en el presente, cuando las hermanas Azancot lleguen a vivir a un remoto pueblo en el sur de Chile, un linaje completo entenderá la fuerza de ese juramento. Pronto, las cuatro hermanas descubrirán su destino y el legado que les fue heredado.


Mi comentario personal

Hace un tiempo vi este libro en la librería y recuerdo que me llamó la atención la simplicidad de su portada: nada más que una niña de mirada inocente en tonos verdes. Leí la sinopsis y me sorprendió que la historia se situara en el sur de Chile y que fuera de corte fantástico y juvenil. Recuerdo que lo agregué a mi lista mental de libros-que-voy-a-comprar-cuando-esté-menos-pobre. Pasó más de un año y otros libros salvajes se cruzaron en mi camino, pero en cuanto lo vi disponible en la estantería de la biblioteca no pude evitar traérmelo.

La historia comienza con el viaje de las hermanas Azancot (Magdalena, Manuela, Matilde y Marina) desde Santiago a Puerto Frío, localidad ficticia ubicada en la región de los Lagos. Sus padres fueron asesinados meses atrás y su última voluntad es que sus hijas vayan a vivir con su abuela Mercedes Plass, la Meche. Puerto Frío es el lugar donde sus ancestros provenientes de Irlanda se asentaron hace casi dos siglos; las hermanas Azancot son descendientes de una de las familias fundadoras de Puerto Frío. Aquí nació su madre, aquí se casaron sus padres: es el lugar de donde sus padres huyeron poco después de la muerte de su abuelo. Marina, la menor de las hermanas, experimenta una extraña y profunda conexión con su familia y el paisaje que la rodea ya desde los primeros días cuando encuentra una extraña sodalita que comienza a brillar en medio del bosque. Es gracias a esta piedra que Marina descubre que el lazo que la une a su abuela y a sus antepasados es mucho más fuerte que un simple lazo de sangre: Marina y sus hermanas son Elementales, poderosos seres que son capaces de conectarse y tener control sobre los cuatro elementos. Su abuela le habla sobre las primeras Elementales y le explica que toda su familia desciende del Melantha, la líder del clan del Agua. Le habla de la traición de Ciara y el clan del Fuego, de la Gran Guerra y de cómo las Elementales son un linaje en extinción. Ahora, contar más sería spoilear demasiado y no. En Puerto Frío conoce nuevos amigos, entre quienes destacan el profesor Gabriel Littin; Pedro, el capataz de su abuela; y Damián, el hijo de este último que tiene más o menos la misma edad de Marina.

Hay que decir que como escenario, este es el lugar perfecto para asociarlo al poder de los elementos: los ríos, los bosques, los vientos, los volcanes. La casona donde las Azancot viven con su abuela se encuentra rodeada de bosques de alerce, roble y coihüe, y Puerto Frío es descrito como el típico e idílico pueblo del sur de Chile. La lluvia y la niebla son elementos constantes del clima y tengo que decir que como chilena y sureña no puedo pensar en un mejor lugar para desarrollar una historia fantástica y mítica como esta. La escritora describe el paisaje de manera muy vívida y es fácil sentir que de verdad estás viendo todo ese verde, que estás escuchando la lluvia en el techo. Sin embargo, también tengo que decir que a ratos se me hace muy idealizada, más como la visión que tienen los norteños y capitalinos del sur de Chile.

La trama progresa rápido y se mantiene relativamente igual a lo largo del libro, lo que ayuda a “enganchar” al lector y a mantenerlo prendado del relato. Sin embargo, hay ocasiones en que la historia avanzaba demasiado rápido, lo que impide que ciertos momentos alcancen la profundidad necesaria y esa podría ser quizás la mayor crítica que le podría hacer a Zahorí. Hay elementos importantes para el desarrollo de la historia que se pierden un poco por esta misma agilidad, siendo los más importantes la relación de Marina y Damián (que empieza y se concreta en menos de un capítulo. No hay un desarrollo y hasta parece algo forzada; se entiende que es un elemento necesario para la continuación de la historia, pero todo pasa tan rápido que no da tiempo de encariñarse con ellos como pareja), la conexión de Magdalena (quien parece aceptar su condición de Elemental y la naturaleza de sus poderes con la misma naturalidad con la que alguien acepta que no quedan tallas más grandes de pantalón(¿?)) y la relación de Magdalena y Gabriel (un amor instantáneo que se hace eterno a primera vista sin mucha interacción entre los dos sí, luego explican el porqué de ese amor, pero queda al debe de todas maneras).

Quizás el tema de poderes místico o mágicos asociados a los elementos de la naturaleza no sea el más novedoso de todos dentro del género de la fantasía, pero si cabe recalcar que resulta ingenioso que se dé dentro de la literatura juvenil chilena, ya que es una rama poco explotada en la escena actual y eso mismo lo hace innovador e interesante, especialmente para mi que soy una loca por cualquier historia que tenga bosques y bosques de por medio. Es grato encontrarse con costumbres chilenas en una temática juvenil sin caer en lo excesivo, increíblemente fue muy grato encontrar de vez en cuando un “mijita”, un “por la cresta” y un “la Manuela”.

Un mal que tengo es que siempre estoy adelantándome a los hechos mientras leo, por lo que muchas veces los finales no me sorprenden y hasta me parecen predecibles. Zahorí no fue el caso y ese es otro punto a favor de este libro. ¡Y ese plot twist!

El estilo de la autora es sencillo, pero no básico, y de pronto aparecen ciertas joyitas en la redacción que hicieron que emocionara con la lectura y que leyera con más ganas. Además, el final deja los cabos sueltos precisos para sembrar las ganas de lanzarte al siguiente libro. Claramente hay pequeños detalles que se pueden pulir en cuanto a cómo se narra la historia y, personalmente, me gustaría ver cómo se desarrollan los personajes en los próximos libros (aunque ya se ve cierto progreso en Manuela y sobre todo en Marina), pero es un excelente comienzo para una saga de corte fantástico.


4.1.17

Desafío Curioso 2017

Soy nueva en el tema de los blog y desafíos literarios, pero el desafío de Libros y Misterios es un "must". ¿Por qué? Porque las categorías son tan llamativas como terribles. ¿Soy masoquista? Claro que si.
En el desafío anterior sólo logré cumplir con 11 (soy un Sombrerero Loco), así que este año le pondré todo el empeño posible para lograr mi título de Alice.
Aquí van las categorías de esta nueva edición del desafío literario. Espero ir actualizando directamente aquí a medida que las vaya completando porque el desafío anterior lo iba actualizando en una hoja que perdí y tuve que completarlo de memoria en el post de Tumblr.

Categorías:
1. Libro publicado en el siglo XIX
2. Clásico sangriento
3. Libro cuyo título contenga la palabra "libro"
4. Libro en el que aparezca un bombero
5. Microcuento fantástico
6. Libro que tenga adaptación cinematográfica en blanco y negro
7. Libro en el que ocurra un terremoto
8. Libro protagonizado por un médico
9. Libro que transcurra en verano
10. Novela de Agatha Christie
11. Libro con un personaje periodista
12. Libro ambientado en la selva
13. Libro con un robot como personaje principal o secundario
14. Libro cuyo título comience con N
15. Libro protagonizado por una criatura fantástica
16. Libro que transcurra en la época victoriana
17. Libro en el que aparezca un bebé
18. Novela epistolar contemporánea
19. Cómic o manga histórico
20. Libro con final trágico

Comodines
1. Libro con más de 666 páginas
2. Novela de ciencia ficción
3. Libro con un viaje en barco

3.1.17

Desafío Curioso de Libros y Misterios 2016

Es raro que mi primer post en Un Librero Blanco sea un reposteo de un desafío literario que registré en Tumblr hace casi un año (iniciativa de Bárbara de Libros y Misterios), pero una de las razones de la creación de este blog es llevar un registro de mis lecturas y otras aficiones. Además, tengo planeado participar en la versión 2017 de este desafío porque soy masoquista.


Categorías:
1. Libro con más de 888 páginas:
2. Libro con un personaje asiático/oriental: Cinder de Marissa Meyer. La historia se desarrolla en Nueva Beijing y el príncipe Kai es asiático.
3. Libro ambientado en las zonas polares:
4. Libro cuyo título tenga más de 25 letras: Quidditch a través de los tiempos de Kennilworthy Wisp por J.K. Rowling. Título con 28 letras.
5. Libro protagonizado por un niño/a: Ojos de Fuego de Stephen King. Tiene muchos narradores, pero Charlie es el personaje principal.
6. Libro cuyo primer párrafo sea una sola frase:
7. Libro con un cuadrado amoroso: Clockwork Prince ded Cassandra Clare. Sophie - Jem - Tessa - Will
8. Libro en el que se mencione un clásico: Clockwork Angel de Cassandra Clare. Se mencionan clásicos tales como Historia de Dos Ciudades de Charles Dickens, Cumbres Borrascosas de Emily Brontë y La Divina Comedia de Dante.
9. Libro que transcurra en invierno:
10. Libro cuyo título empiece con Z:
11. Libro juvenil sin romance:
12. Libro protagonizado por un detective: El Dragón Rojo de Thomas Harris. Protagonizado por Will Graham, detective del FBI encargado de investigar al asesino apodado “El Hada de los Dientes”.
13. Libro publicado antes de 1700:
14. Libro leído en un día: Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos de Newt Scamander por J.K. Rowling.
15. Libro con un ave en la portada:
16. Libro en el que aparezca una araña:
17. Libro que haya ganado el premio Hugo:
18. Libro con un personaje con discapacidad:
19. Libro que tenga adaptación televisiva: Diez Negritos de Agatha Christie. Fue adaptada por la BBC en el 2015 como una miniserie de 3 capítulos.
20. Libro en el que se mencione una canción:


Comodines

1. Libro con una portada azul: Shiver de Maggie Stiefvater (versión estadounidense).
2. Libro conseguido en la biblioteca: La Otra Mujer de Roberto Ampuero (conseguido en la Biblioteca Viva Trébol). 
3. Libro con una sola palabra en el título: Linger de Maggie Stiefvater.


Conteo final, según yo:
11 de 20.

Página #1

Aquí comienza una nueva aventura: Un Librero Blanco.