¡Hola a todos!
Como muchos otros lectores, mi amor por los libros fue una afición más personal que compartida por muchos años. Me gustaba tomarme las cosas con calma o, al menos, tomarme mi tiempo y hacer todo según mi propia disposición. Leía los libros que quería leer según mi propio ritmo: si me gustaba, leía hasta que terminaba el libro; si no me gustaba, lo hacía a un lado o simplemente escogía otra lectura hasta que tuviese ganas de terminarlo. Si por temas escolares u otras responsabilidades no tenía tiempo para leer, simplemente no leía, porque no me gustaba que mis lecturas fueran intermitentes o desconcentradas. No digo que fuese un buen método, porque durante mi época de universidad me alejé mucho de los libros, pero aún así no sentía la presión de "tener que leer".

